viernes, 15 de mayo de 2015

Coliseo, Foro Romano y Monte Palatino en Roma, Italia

Un ícono, un cerro y el progreso definen Coliseo, Palatino y Foros Romanos.

El Coliseo es un antiguo anfiteatro, construido en el valle del cerro Palatino, que con su magnitud deja entender la importancia del Imperio Romano. Los Foros Romanos aportan al escenario para construir un mundo de batallas y de una gran estrategia de dominio.

El Coliseo

Con capacidad para más de 50000 personas, con actividad por más de 500 años, este gigante de la construcción se mantiene vigente en la actualidad como ícono de Roma y como escenario del Vía Crucis, dirigido por el Papa. Centro de batalla de gladiadores, el Coliseo fue construido desde el año 72 hasta el 80 y demuestra en la actualidad el secreto de la sociedad romana de progreso y estabilidad.


Vista exterior del Coliseo Romano

El Coliseo Romano es un auténtico Patrimonio de la Humanidad (Unesco, 1980) que fue declarado como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo en 2007. Se conserva gracias al cristianismo que lo convirtió en un santuario, tras el reconocimiento a los mártires que allí estuvieron cautivos. A pesar de estar deteriorado por las inclemencias propias del tiempo, el visitante podrá reconocer la imperiosa arquitectura romana en cada una de sus gradas.

Vista interior del Coliseo Romano

Al ser el centro de atención de todos los turistas, se sugiere visitarlo muy temprano a la mañana. La visita puede realizarse todos los días de 8.30 hasta una hora antes del atardecer (excepto año nuevo y navidad, que el sitio permanece cerrado).

Monte Palatino

Habitado desde hace más de 3000 años, este cerro es el más destacado de las colinas romanas por los restos de las construcciones que allí permanecen como testigos de una larga historia del imperio. Se recomienda no dejar de visitar el palacio Domus Flavia, la Casa de Augusto y los Jardines Farnesianos, entre otros.

Este majestuoso Monte Palatino esconde en sus laderas la antigua leyenda de Rómulo y Remo y esa bella loba que los amamantó. Además, fue el centro para varias familias de clase alta que allí construyeron palacios ostentosos, que todavía hoy pueden observarse en vestigios de las construcciones.


A la hora de acceder al lugar es importante contar con tiempo suficiente para pasear. El cerro Palatino tiene mucho para mostrar y numerosos caminos para recorrer. Al menos una mañana o una tarde entera deben ser designados para esta salida.

Además, se sugiere en este lugar comprar las entradas para el Coliseo. De este modo, se evitan largas filas en el histórico anfiteatro.

Foros Romanos

Esta zona se caracteriza por haber sido el centro comercial y público del Imperio. Olvidado durante mucho tiempo, se recuperó en el siglo pasado. Lo más importante es poder recorrer la Vía Sacra y el Arco de Tito (arco del triunfo), para comprender la magnitud de los romanos y de sus batallas.

Arco de Tito (data del año 81 a.C)

Este paseo por los Foros Romanos le dejará al turista imágenes únicas en las ruinas de diversos templos, como el de Rómulo, el de Vesta y el de Venus y Roma, o en las ruinas de la Basílica Emilia o de la Basílica Julia. Sucede que con el papa Urbano V, en el siglo XIV, renovó el interés por estas construcciones que habían sido abandonadas. En ese entonces fueron utilizadas como canteras para la edificación de nuevos sitios, sobre todo en el Vaticano.

Vista panorámica de los Foros Romanos

También, en este paseo en los Foros Romanos se sugiere liberar bastantes horas del día para aprovecharlo al máximo.

Importante: existe una entrada combinada para los tres lugares. De esta forma se puede visitar Coliseo, Palatino y Foros Romanos en un día, que será agotador por tanta caminata, pero inolvidable por tanta maravilla y tanta historia reunida en un solo lugar. 

lunes, 27 de abril de 2015

Galería de la Academia de Florencia

Italia aloja en el seno de Florencia una de las esculturas más reconocidas a nivel mundial. Es la Galería de la Academia la elegida para dar la bienvenida a los turistas que buscan conocer el David, de Miguel Ángel. Esta escultura, de más de 5 metros de alto, sorprende por sus proporciones tan bien definidas, por la fluidez de los movimientos, por los detalles de cada gesto. Representa a David, luego de ganar la batalla a Goliat, pero una pose meditativa. Fue construida en el siglo XVI, expuesta frente al Palacio Viejo (Palazzo Vecchio) y llevada a la Galería de la Academia en 1873. Desde entonces, esta maravillosa obra de mármol es la razón directa de muchos turistas para conocer Florencia.


El arte de Miguel Ángel

Además, la galería tiene en su haber otras esculturas de Miguel Ángel, como Los prisioneros, cuatro obras que comenzó a construir para la tumba del Papa Julio II, pero que no llegaron a terminarse. Este detalle de la obra no concluida es lo que permitió a los especialistas observar el esfuerzo que hace el artista por trabajar la materia.

Asimismo, se halla en la misma sala, la estatua de San Mateo, encargada para la Catedral de Florencia.

Frescos y pinturas de artistas Florentinos

Otra de las salas de la planta baja reúne un fresco del siglo XV de Pontormo con los moldes de yeso utilizados por Lorenzo Bartolini y por Luigi Pampaloni, lo que demuestra la actividad intensa de los dos artistas. La intención de esta sala es mostrar la conexión de la Galería de la Academia con la Academia de Bellas Artes (ubicada al lado).

La muestra continúa con pinturas de artistas florentinos desde el siglo XIII al siglo XVI. La mayoría con tintes religiosos, importantes por ser pinturas de oro y tierra.

Desde hace unos años, la Galería de la Academia conserva una importante colección de antiguos instrumentos del Conservatorio Cherubini, que pertenecieron a la familia Medici y a la familia Lorena.


Un recorrido encantador para los turistas en Florencia

La Galería propone un paseo entre pinturas, esculturas y música más que enriquecedor y cálido. Es un paseo obligado, pero sobre todo elegido por miles de turistas año a año. Se recomienda visitarlo a primera hora y reservar los tickets o comprarlos online, para no perder tiempo valioso haciendo fila al ingreso.

domingo, 26 de abril de 2015

Ponte Vecchio, Florencia

El Ponte Vecchio o Puente Viejo es sin vacilar la postal típica de Florencia. Inserto en la ciudad, permite a los pobladores atravesar el río Arno, sobre su punto más estrecho, y continuar por la vía De Giucciardini para el lado del Palacio Pitti y por la vía Por Santa María para el lado del Palacio Viejo. Estos dos palacios se unen por un corredor (Corredor de Vassari) que recorre la parte este del Ponte Vecchio. Este detalle convierte la postal en una foto mucho más significativa y romántica.


Sobre el oeste se abre una terraza que tiene un busto de Benvenuto Cellini, el orfebre más famoso del lugar. Esto tiene sentido porque sobre el puente están construidas una gran cantidad de casas colgantes que funcionan como locales, la mayoría son joyerías.

Una tradición para los amantes

La entrada al monumento se convirtió en el centro de la tradición de los amantes, que llegan hasta allí para colgar un candado con sus nombres y arrojar la llave al río, lo cual supone una unión eterna e imposible de ser separada. Sin el tinte romántico, desde hace unos años el gobierno estableció una multa para aquellos que sean vistos arrojando las llaves al agua, un modo de preservar la naturaleza.


Un puente con historia

El Ponte Vecchio se construyó en el siglo XIV, es el puente de piedra más antiguo de Europa. Gracias a su construcción ha resistido a una gran cantidad de inundaciones del río, incluso la famosa de 1966. Asimismo, es el único puente de Florencia que no fue destruido por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

La postal romántica se completa sobre las noches cuando las tiendas colgantes cierran sus persianas de madera, creando un ambiente que invita al paseo nocturno por el Ponte Vecchio. Los atardeceres, las parejas, los candados, las joyerías y el corredor se unen en una foto conmovedora y mágica que todo turista en Florencia debe visitar. 


domingo, 19 de abril de 2015

Piazza del Duomo, Florencia

La Piazza del Duomo es el centro religioso de Florencia y un paso obligado para todos los que por esta ciudad transitan. Convergen en la Piazza del Duomo la Catedral de Florencia, el Campanario de Giotto, el Bautisterio de San Giovanni y el Museo de la Ópera, en el que se encuentran todas las esculturas originales de la Piazza.


La Plaza del Duomo (wikepedia.org)

La Catedral de Florencia


La Catedral de Florencia Santa María del Fiore se construyó sobre la antigua catedral de Santa Reparata. Como esta había quedado pequeña para acoger a los florentinos, se decidió la construcción de lo que es la actual iglesia. Para hacer esa obra debieron destruir casas vecinas. Una historia cuenta que algunas de estas casas pertenecían a la familia Bischeri, quienes se opusieron a vender sus propiedades. Un incendio casual destruyó esas casas y la obra pudo llevarse adelante. Desde entonces los florentinos utilizan la expresión bischero como ofensa, para referirse a personas poco inteligentes o necias.


Fachada de la Catedral (wikipedia.org)

Curiosidades de la Plaza del Duomo


La esquina de la Piazza del Duomo, sobre la Via del Calzaioli, resguarda una de las más famosas curiosidades: aquí se halla la Loggia del Bigallo, una estructura gótica con varias galerías, que se utilizaban para exhibir a los niños desamparados o huérfanos. 

Otro detalle interesante fue revelado hace unos años luego de las últimas excavaciones en el lugar: se ubicaban allí antiguas termas romanas.

Celebración del Scoppio del Carro en Semana Santa


Para aquellos turistas que gustan de las tradiciones se suele aconsejar visitar Florencia y, en especial, la Piazza del Duomo el sábado de Pascua, en el que tiene lugar la conocida Scoppio del Carro, una famosa ceremonia que se remonta a los tiempos de la Primera Cruzada.

Un ticket para acceder a todo


Todas las construcciones sobre la Piazza del Duomo pueden visitarse con único ticket. Es uno de los centros más visitados de la ciudad, por lo que se recomienda reservar los billetes de acceso y realizar los paseos en horas de la mañana. 


Campanario de Giotto (wikipedia.org)